Es verdad que el dinero no da la felicidad pero según la mayoría de la gente con la que he hablado ayuda mucho a serlo, somos plenamente conscientes de que con dinero no tenemos tantos dolores de cabeza, podemos hacer frente a nuestros recibos sin demorarnos y darnos algún capricho que otro de vez en cuando. Todos nos imaginamos el día en el que nos pueda tocar la lotería, de hecho son pocas las personas que no hechas una apuesta que otra todas las semanas con la esperanza de que un pellizco caiga en su casa, no tenemos más que ver cuando llega Navidad y todo el mundo se vuelve loco por tener cuanto antes un décimo de lotería y esperar ese mágico día en el que la suerte le acompañe y cambie de momento su vida. Quizás con dinero la gente no sea feliz del todo pero en tiempos de penurias en los que no se llega a fin de mes creo que una ayudita no viene nada mal.

Todos en algún momento de nuestra vida seguro que hemos soñado con vivir de otra manera, parece que con dinero las cosas se ven de otra forma, nos damos cuenta sobre todo si tenemos algún conocido que no se pierde ni un puente ni unas vacaciones y se va a disfrutar de ellos sin censura, sabiendo que cuando vuelva va a seguir teniendo dinero, y nos damos cuenta de lo bien que le va y que paga cosas al contado y nosotros sin embargo no nos queda más remedio que solicitar créditos rápidos para poder pagar cualquier factura que se presenta de momento, sin duda nos damos cuenta que para tapar agujeros es sin duda el mejor remedio. No son buenos tiempos los que vivimos y la verdad que lejos de quejarnos encima tenemos que dar hasta las gracias ya que hay muchos peores que nosotros, por lo menos tenemos la suerte de contar con sitios que nos prestan dinero en un momento determinado y se le puede hacer frente a los infortunios que se nos presentan.

De verdad hay quienes piensan que el dinero no da la felicidad pero de verdad nos hemos dado cuenta que ayuda mucho, ya no a ser felices sino a por lo menos vivir de una manera mucho más tranquila, sin tener que deberle nada a nadie nunca.