Dicen que en la variedad está el gusto y quizás no les falte razón, a la hora de comprar todos queremos tener cosas únicas aunque muchas veces resulte más bien imposible. El problema es que las modas suelen ser muy acusadas, y basta con que guste por ejemplo un tipo de prenda para que todo el mundo quiera llevarla puesta. Cuando se trata de niños la cosa se complica, ya que suelen ser más exquisitos y quejicosos en ese sentido y si algo les gusta lo quieren tener por todos los medios posibles. El problema llega cuando empieza el curso y seguro que alguna madre ha tenido que soportarlo durante algún tiempo, suelen decir en las reuniones del principio que es mejor que los niños no lleven nada de casa, más que nada porque comienzan los conflictos sobre todo con los más pequeños. El problema es que en muchas ocasiones lo meten en la mochila y la mamá desde luego no se da cuenta y al final empiezan las peleas y el profesor o profesora debe retirar el artilugio enseguida.

Claro luego llegan a casa y te bombardean de una manera brutal  diciéndote que quieren el muñeco que ha llevado fulanito al colegio, y es cuando de verdad más se desespera. Al principio esto también ocurría con el material escolar, ya que uno llevaba un sacapuntas de una manera, el otro llevaba un boli que no era de esos de bic sino con tropecientos colores que al final nunca utilizaba, y así con un montón de cosas que hacían que las peleas se sucedieran además de los quebraderos de cabeza que teníamos las madres por culpa de unos simples colores. Por supuesto la situación era insostenible y de la mano de la cordialidad y de querer que la paz rondara nuestra clase nos pusimos de acuerdo para que todo llevara lo mismo, en este caso la variedad no nos interesaba en absoluto. Encontramos una papeleria online barata en la que poder pedir además en cantidades más grandes y tener para todo el curso la verdad que las discusiones terminaron de la noche a la mañana, quedando una tranquilidad absoluta. Ahora las peleas vienen en casa con los hermanos porque como allí si contamos con una gran variedad todos quieren tener lo mismo aunque al final acaben no haciéndole ningún caso.