No todo puede ser trabajo o estudio, la vida se debe equilibrar de momentos de esparcimiento y diversión, preferiblemente en compañía de familiares y amigos. Tampoco hay que hacer una gran inversión de dinero, es cuestión de ser creativo, además el buen ambiente lo hacen los participantes y no todo es responsabilidad del lugar o de la actividad en cuestión.

Un grupo de personas pueden ir a los famosos parques de World Disney y pasarla mal, si su actitud es conflictiva, pesimista, dramática, en fin si a todo le encuentran un problema. Mientras que también se da el caso totalmente contrario, de quienes una simple reunión en el hogar la transforman en un acontecimiento glorioso, en el que disfrutan a más no poder.

Por otra parte, es bien sabido que las mejores experiencias son aquellas de las que se aprende algo positivo, que combinan el entretenimiento con el conocimiento, y si este último lleva a un nivel reflexivo un tanto mejor.

En función de lo expuesto anteriormente, una barbacoa en casa puede ser el escenario ideal para llevar a cabo actividades que involucren a todos los presentes, sin importar la edad ni el género. Conversar abiertamente, en donde reluzcan anécdotas divertidas, relatar leyendas, poemas, historias, chistes, son solo algunas ideas, pero una que no tiene que faltar es el contrapunteo de refranes.

Verás que animado resulta, cuando alguno inicie todos querrán participar, traer a colación un refrán y pedir que lo interpreten, preguntar a quién o quiénes se parece ese dicho, cuándo lo podemos emplear, es parte de lo que se puede promover con esta actividad. Los mayores seguramente se sabrán muchos, mientras que los pequeños se irán nutriendo con esa típica sabiduría que encierran los mismos.

Del sitio refranesysusignificado, se tomaron algunos refranes que mencionamos a continuación:

  • “Retroceder nunca rendirse jamás”, este refrán impulsa a seguir adelante en los proyectos que nos tracemos, nada nos debería detener, hay que vencer obstáculos hasta materializar cada objetivo que nos propongamos.
  • “En el decir discreto en el hacer secreto”, acá se promueve la discreción evidentemente, pero no solo ello, está involucrada también la humildad, la sencillez, es decir, no andar pregonando lo que se hace.
  • “Quien no tiene ojos ¿para qué quiere anteojos?”, parece mentira pero si hacemos un inventario de lo que poseemos, podemos caer en cuenta de lo que hemos adquirido inútilmente, porque realmente no era necesario, por ello, cada vez que se vaya a realizar una compra deberíamos cuestionarnos si honestamente lo requerimos.